Un eclipse solar es una luna nueva amplificada: un inicio que llega de golpe. Suele abrir puertas de forma inesperada, traer noticias o cambios que aceleran tu camino sin que los planearas. No es momento de hacer rituales ni de forzar nada; lo que tenga que empezar, empieza solo. Tu trabajo es estar atenta, dejarte sorprender y no aferrarte a cómo creías que iban a ser las cosas. Lo que se mueve en un eclipse suele tener sentido semanas después.
Para Escorpio
Todo va a lo profundo: lo que escondes, lo que transformas, lo que te cuesta soltar. Es un ciclo intenso, de verdades. El foco está en dejar ir el control y mirar lo que normalmente evitas.