La luna llena es el cielo encendido: todo se ve. Lo que sembraste hace dos semanas ya dio algo, y ahora se nota qué creció y qué no. Es momento de cosechar lo que sirvió y, sobre todo, de soltar lo que ya no. La luna llena saca cosas a la superficie (emociones, verdades, lo que venías evitando) no para que te abrume, sino para que lo veas claro y lo dejes ir. No empieces nada nuevo hoy. Hoy se cierra, se agradece y se suelta.
El ritual — soltar y agradecer
1. Busca un momento de calma, de preferencia donde puedas ver la luna. Enciende una vela si tienes. 2. Respira hondo y haz un repaso honesto: ¿qué pasó desde la última luna nueva? ¿Qué creció, qué no? 3. En un papel, escribe lo que quieres soltar: un miedo, un rencor, una costumbre, algo que ya cumplió su tiempo. 4. Léelo en voz alta, y luego rómpelo o quémalo con cuidado. Ese gesto es el cierre: lo nombraste y lo dejaste ir. 5. Para terminar, escribe o di en voz alta una cosa por la que estés agradecida de este ciclo. Cerrar agradeciendo cambia todo.
Para Aries
La energía va hacia ti y hacia lo nuevo. Es un ciclo para arrancar, para atreverte a lo que has estado pensando pero no empiezas. El foco está en tu coraje y en poner tu nombre primero, sin culpa.